LA PRIMER REGLA DEL INTERES COMPUESTO: nunca interrumpir innecesariamente la inversión.

Habitualmente comparamos distintas inversiones que se nos presentan, para luego decidir por la que creemos que va a tener un rendimiento mayor, dentro del perfil de riesgo que estamos buscando.

Sin embargo, en vez de buscar esa inversión que nos podría dar el más alto resultado, ¿no será más importante buscar la que podamos mantener por el máximo tiempo posible

Warren Buffett tiene una gran habilidad para elegir buenas inversiones, pero su secreto es que lo ha hecho relativamente bien durante más de 8 décadas. A lo largo de los años, han habido mejores inversores que él en distintos periodos, pero ninguno ha logrado lo mismo. El interés compuesto de haber estado invertido por tanto tiempo es lo que ha llevado a que hoy estemos hablando de él. Casi el 97% de su riqueza fue producida luego de haber cumplido los 65 años de edad.

Según Charlie Munger, vicepresidente de Berkshire Hathaway y socio eterno de Warren Buffett, “la primer regla del interés compuesto es nunca interrumpir innecesariamente la inversión”
¿Pero cómo lo logramos? Dos ideas pueden ayudar:

#1 Ahorrar como un pesimista, invertir como un optimista.
Morgan Housel explica esta idea en su libro “The Psychology of Money”. Cada un par de años el mundo vive algún desastre. En los últimos 20 años pasamos por la crisis de las dot-com, la caída de las torres gemelas, la crisis hipotecaria del 2008, una pandemia que mató a millones y Rusia invadió a Ucrania, entre otros… En ese lapso, una inversión en el S&P 500 obtuvo un rendimiento anualizado de 10,20% logrando multiplicar una inversión en casi seis veces.

Lo que podemos aprender sobre esto es que tenemos que estar preparados para vivir periodos de desastres y lograr salir vivos del otro lado. Nunca sabremos cuál ni cuándo será el siguiente, pero eso es justamente como Morgan Housel define al riesgo: “el riesgo es lo que no vemos”. Una posible recesión económica, inflación, o guerras en Europa son problemas que los economistas están previendo, pero nadie vio venir una pandemia a principios del 2020.

Por esta razón debemos ser suficientemente paranoicos como para sobrevivir el corto plazo y a la vez suficientemente optimistas como para hacer y mantener inversiones de largo plazo. Lo importante es: no llegar a un punto de estar forzados a liquidar nuestra inversión. Calcular un margen de error y mantener un fondo de emergencia pueden ayudar.

#2 Encontrar cuales son esas inversiones que podamos mantener durante mucho tiempo.
Una casa no es históricamente una buena inversión respecto a otras alternativas. Sin embargo, para muchos esta es la mejor inversión que harán, más que nada porque es la única que no interrumpen y mantienen durante décadas.

Cada inversor tiene una perspectiva única del mundo como consecuencia del lugar y tiempo en el que nació, de las distintas experiencias que vivió y de su particular situación financiera. Por esta razón, lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. En Estados Unidos los inversores del lado Este invierten relativamente más en acciones del sector financiero, los del Sur en energía y los del Oeste en tecnología. En Uruguay tal vez se invierta más en ganado.

Si las personas se sienten más cómodas invirtiendo en los rubros que están más familiarizados, y esto logra que estén invertidos por más tiempo, seguramente les vaya mejor.

Al final del día una buena inversión se logra sobreviviendo a los inevitables desastres que van a ocurrir en el corto plazo, para beneficiarse del progreso y del interés compuesto en el largo plazo.

“Predecir la lluvia no cuenta. Construir el arca, sí”.

Warren Buffett

Ec. Manuel Bordaberry

mbordaberry@paullier.com